sábado, 10 de mayo de 2008

INTO THE WLD II










Ya han pasado varios días y unas tres millones de neuronas han decidido morir




Así que es probable que algunos hechos se confundan en ese basto mundo de precisiones llamado veraciad cronológica (vaya, otra palabra chula, con más miga que el pan de mercadona).








El otro día lo dejé tomándonos una cerveza. Como es habitual, despúes de que uno se siente y se acabe la cerveza, se abre otra y también se la acaba. Para entonces ya nos habíamos insensibilizado, acostumbrado y/o resignado al leve pero insidioso olor a excremento (que es mucho mejor que escribir mierda). Después ya se sabe, unos mareando por aquí, otros por allá, que si hay que cojer leña, que si prepara las brasas. Empezamos a no hacer todas esas cosas banales y superartificiales que se no se hacen en los campamentos. No pusimos la TV, no pusimos la radio,para eso ya estaban los extrajeros, ( digo extranjeros porque no sé de que pais eran) sordilocos bebedores de vodka a palo seco. No nos lavamos los dientes (vaya, eso si se hace en los campamentos), no fuimos a Bancaja, no fuimos al gestor, no escribimos en un blog, no volvimos a por M.A. Barracus (Martín, tu me entiendes). En fín, no hicimos un montón de cosas.




COSAS QUE SI HICIMOS:








1. Fumar porros: vale, eso tambíen se hace en la city, pero en el campo todo sabe mejor.








2. Tocar la guitarra: nos falta entrenamiento y saber canciones pop(ulares). Pero gracias a que fuimos de Alabama sabemos a donde podemos llegar.








3.Piragüismo: chúpate esa, vida sedentaria. Eso si que no se hace en la ciudad.








4.Bañarnos en el rio palancia: soportar sus misteriosas aguas heladas no está al alcance de cualquier cantamañanas, hacen falta aguerridos aventureros para lanzarse al restallante dolor helado. Miragall por poco no lo consigue. Encogido ahí, encima de la roca, parecía Gollum sometido, eso sí, a un tratamiento de belleza. Pero bastó un empujoncio de Olaf, que sólo tuvo que meterse de la manera más rastrera con su edad, para convecerlo. Así que el atemporal Miragall (estoy seguro que es colega de Michael J. Fox) también tuvo su ración de rejuvenecimiento por inmersión.








5.Paellas: Ver punto 1.








6.Caminata: Por una mañana fuimos hobbits, aunque sin carga, sin Mordor y sin relación gay de por medio. La primavera era un colega más esa mañana y las pelusas de los chopos (Belén, disculpa mi arrogancia, gracias por tu botánica erudición) se posaban en los bordes del camino dándole a todo un aspecto de anuncio de detergedente o de compresas, pero bello, real y sin mensaje subliminal de por medio. Aunque si lo había.




Decía, ye, capullos, esto es lo que teneis que hacer más a menudo. En la ciudad las únicas que estaciones que hay están llenas de baños con abuelos pederastas. Esto es real, es el arte del azar, la evolución en marcha, la tierra, el aire, el agua y el fuego (aunque contenido en un asador), es el sol dándonos la vida. El bosque dijo muchas más cosas que no puedo reproducir porque se me jodió el receptor de chopos.








7. Bañarnos bajo una catarata: En este punto sobran las palabras. Bueno no, Martín se pegó una hostia cojonuda, por inócua, a pesar de mis múltiples advertencias.








Continuará.

6 comentarios:

Homo Insanus dijo...

Ah, genial. ¿Pero os permiten acampar por tu zona de residencia? porque aquí hace años ya que éso se acabó, y si te pillan, multazos variados.

Yo iba de acampada con mis amigos por las inmediaciones de Ronda. Y lo pasábamos en grande. Borracheras, chorizos grasientos con pan duro, baños helados en un río enfermizo (con demasiada espuma, residuos, fijo), excursiones al pueblo más cercano (a pata, para descubrir que no había ni un sólo pub o disco-bar, y vuelta a andar).

Lo echo de menos.

Saludos.

Anónimo dijo...

más, más, espero ansisoso más entregas de esta serie

Javier Rodrigo dijo...

pues si, homo insanus,c nos dejan.
A no ser que el cartelito con una tienda donde pone zona de acampada, lo haya puesto un graciosillo. Aunke hay algunas pistas que desmienten esto. Los asadores y las duchas, por ejemplo. De todas formas, has oído hablar de las tiendas estas que se montan en un segundo? Cuando pillas el truco las pliegas en menos de lo que tarda un guardia civil en ponerte una multa. con ellas he acampado por toda españa y buena parte de grecia. Son el mejor invento despúes de el algodón de azucar.

Homo Insanus dijo...

Juas, qué va, la última que fuí de acampada, creo que esas tiendas de "agárrame si puedes" o eran carísimas o no existían aún.

El caso es que ir al campo así en plan furtivo, no sé. Eso de tener miedo de hacer fuego por la noche, no sea que venga alguna autoridad me cortaría el rollo bastante.

Pero vamos, si tus amigos y tú le habéis pillado el truquillo, pues genial, ;).

Martín dijo...

Algo se me ha escapado o algunas neuronas murieron con los canutos, pero no caigo en lo de M. A. Barracus, pero algo me suena.

Veo que tus crónicas ya despiertan pasiones en gente "anónimo", no saben lo que se pierden los de lonely planet.

A Homo Insanus: el fuego que hicimos para las paellas se hizo en un asador controlado y construido en el lugar donde acampamos. Ni locos se nos ocurriría hacer un fuego en un sitio prohibido. Aquí en la Cdad. Valenciana nos queda poco bosque y quemar parte de uno nosotros no nos gustaría por dos razones:
1-Porque nos gusta el bosque (aunque algunos vayamos poco).
2-Porque con cada fuego los promotores locos de esta zona del país se frotan las manos pensando en los maravillosos (eufemismo de pequeños y baja calidad en los materiales) apartamentos que iban a construir... y a esa gente no nos gusta darle alegrías.

Saludos.

Sigue Javi, con decisión, como Baco a por la paella!

Homo Insanus dijo...

Ajám, bueno, yo cuando hacía fuegos en mis acampadas era muy cuidadoso, ya sabes: circulito de piedra, nada de llamaradas grandes, apagábamos las brasas y tal.

Saludos.