lunes, 16 de junio de 2008

A MI MADRE

No te preocupes, el miedo desaparecerá tarde o temprano.
No hay nada que puedas hacer o decir que haga que mi amor por tí cambie un ápice. Para eso están los hijos, para querer a sus padres, ante todo.
Tu enfermedad tiene mala leche, de hecho es una hija de la gran puta, pero ya vamos por el buen camino, que no es otro que el de el conocimiento y la perseverancia.
No hay nada que yo pueda hacer para compensar el hecho de que me diste la vida: hay una deuda/vínculo que se selló cuando lloraste al verme nacer. Demasiado a menudo se nos olvida, como hijos aturdidos por las circunstancias, este hecho tan sencillo y poderoso.
Como puedes ver no te estoy vendiendo consejos, (faltaría plus, dirías tu) sólo constato el hecho de que soy consciente de que vivo gracias a tí y a papá (ese aplauso para el champion).
Así que tranquila, noto aires frescos y limpios en el horizonte. El horizonte está lejos, pero está, y no lo digo yo sólo, lo han dicho esos seres tan prepotentes a veces y tan humildes otras llamados médicos.
Bueno, eso era, a ver si te ponen hoy el internet ese y puedes leer esto:

MUUUUUUUUUUUUUAH! (Esto no es el mugido de una vaca, sino un ósculo de los que hacen época)

TE QUIERO POR LO MENOS DE AQUÍ A CHINA.
"¿Solo?"-tienes que decir tú.
BUEEEENO, DE AQUÍ A LA LUNA
"¿Solo?"-tienes que volver a decir.
BUEEENO VAAALE, DE AQUÍ A ALFA CENTAURI. (Por querer que no quede).

1 comentario:

Homo Insanus dijo...

Muy bonito. espero que todo le vaya biena tu madre, y sea lo que sea, que lo haya superado.

Sin la familia, no somos nada.

Saludos.