martes, 22 de julio de 2008

A LA INDIA LLEGAMOS AYER.

No he podido dormir bien. No ha sido el calor, ni la sed, ni nada de eso. Ha sido el convencimiento de que a la India, a la verdadera india, llegamos ayer.
Hay en Jaisalmer una persona que es un cofre lleno de maravillas. Se llama Gitu y los viajeros lo "pasan" como si fuera un tesoro del que da pena desprenderse, o un libro que abre las puertas de la mente y el coraz'on. Para empezar no nos ha intentado vender nada. Nos ha explicado como funciona la India. Y nos hemos llevado una sorpresa may'uscula. Tanto es as'i, que decidimos tirar a la basura el billete (billet, en ingles de Sara) de tren y hemos decidido quedarnos un d'ia m'as en Jaisalmer. Gitu nos ha invitado a cambio a dormir en su hotel, en el centro, en mitad del fuerte.
Gitu tiene una novia espanyola, de Matar'o, que vive en Delhi con la que lleva dos anyos. La madre de Gitu muri'o dos horas despu'es de nacer el y por este motivo su padre no ha querido verle la cara desde entonces, pues Gitu da mala suerte. A Gitu, le ha criado su t'io. Gitu sonr'ie siempre, y, como todo el mundo, necesita mucho carinyo. Cuando camino con Gitu por las calles, vamos cogidos de la mano o del hombro. Esto es signo de amistad en la india.
Algunos secretos: en Jaisalmer todo el mundo es rico. Los ninyos desarrapados que ponen cara de pena y van descalzos son de casta baja, pero tienen mucha pasta y casas enormes, pues todos los turistas apenados aflojan los billetes que no veas. Antes de ayer le di 100 rupias a un mudo vagabundo desarrapado por coserme la cartera. Gitu se desternillaba cuando le ensenyaba esta foto. Ni es mudo , ni vagabundo, ni su puta madre, esta forrado.
Ahora vamos con 'el a todas partes y tenemos precios de Ind'u y todo es mucho mas barato. A parte es la risa, que passsa tio, dice. Me ha explicado algo de las castas, de la religion, y me ha ensenyado algunas posturas de Yoga. Vaya suplicio, prefiero el Spanish Yoga, es decir, la siesta.
Lo dicho, un tesoro.
Hay una bar que se llama sunset paradise al que vamos todas las tardes. Se ve una magn'ifica puesta de sol (como ya habreis imaginado los m'as avispado) y puedes comer y beber baratisimo, all'i conocimos a una pareja de Belgas, padre e hijo, cuya mujer y madre, hab'ia muerto de cancer hac'ia poco y estaban viajando por la India a modo de b'alsamo. Que suerte teneis, les dijo Gitu, de teneros el uno al otro. En este momento me tuve que ir porque mis l'agrimas hab'ian tocado zafarrancho de combate y ya estaban asaltando el endeble fuerte de mi hombr'ia. Me dio tiempo de ver las miradas de amor incondicional del padre al hijo y de amor avergonzado (de 16 anyos) y triste del hijo. Me fui a mear 15 minutos.
Os pongo ahora unas cuantas foticos seguidas, pero en la entrada de arriba.

1 comentario:

Martín dijo...

Felicidades por encontrarte con Gitu y descubrir la India de verdad.