jueves, 31 de julio de 2008

UNA L'AGRIMA EN EL ROSTRO DE LA ETERNIDAD

Hace unos dias que no escribo nada. Hace unos dias que me levanto con resaca y me banyo en una piscina, en medio del impasible asedio del sol. Pero eso se acab'o. Putos espanyoles, es que no aprendemos. No podemos salir de casa. Nos hemos juntado una colla en Pushkar de viciosos irredentos que no ha tenido desperdicio. Todo el dia en la terraza, piscina...cerveza.
Aun as'i hemos tenido de ver una escuela para ninyas que no tienen nada, unos cuanto templos, hacer rituales de bendici'on para toda la familia y... por cierto; El bramah (casta superior) que nos ha hecho el ritual era el manager de la ONG esta de las ninyas, as'i que el dinero invertido ha ido a parar a ellas. Este tipo es una especie de Corleone, pero en bueno. Todo el mundo, farseantes cantamanyanas entre ellos, le respetan, as'i que s'olo basta mencionar su nombre, Dipu, para que la marea humana se abra como el mar muerto con Moises y nos de palmaditas en la espalda. (Creo que esto el mar muerto no lo hac'ia).
Llevamos varios dias viajando con Danilo, el brasilenyoitalobarcelon'es. Es un tipo con cara de no haber roto un plato en su vida, pero es un champion, de esos que se les calienta el morro con una birra y cuando te quieres dar cuenta ha pedido 2 birras m'as y un "helo to the queen" (postre megal'itico compuesto de chocolate, banana, chocolate, nata, galleta, chocolate, mas chocolate, mas banana y algo tipo Ferr'an Adri'a, pero c'uantico).
Hace x dias (soy incapaz de contabilizar el tiempo) estuvimos desde las 12 hasta las 22:00 bebiendo cervecitas en el mismo bar. Razones? Quien necesita razones cuando tienes una guitarra. Y es que alquil'e una Givson (si, con V) por 100 rupias (euro y pico) por un dia. Ese dia perd'i los papeles (met'afora), el hach'is, dos cuerdas, una pua y algo as'i que me han dicho que se llama dignidad, pero que yo no la conozco. Se puede decir estoy teniendo exito en mi world tour (valencia, Udaipur) pues en ambos conciertos junt'e un considerable numero de personas. El de udaipur fue m'as espont'aneo, pues a medida que tocaba, m'as y m'as hind'us seg'ian llegando hasta que se form'o una nutrida representaci'on de este pais, manicomio, planeta extrasolar y remanso espiritual llamado India.
Buah, me doy cuenta de que mezclo dias y ciudades como hachis y tabaco. Todo se funde en el recuerdo y empieza a desprender un aroma extranyo, dulce y embriagador, pero cada vez m'as vago.
Me queda todav'ia una semana. Estoy todav'ia viajando en brazos del asombro, como un ninyo que ya no se atreve a hacer preguntas est'upidas a su madre. Madre India nunca contesta, s'olo muestra el dolor y la alegr'ia, todas las clases de riqueza y de pobreza, todas, la limpieza y la suciedad, lo muestra aunque no quieras verlo, aunque te escondas en la calle mas concurrida de Pushkar, rodeado de turistas. Madre India duele, inspira, y te da de bruces con millones de espejos en los que no queda m'as remedio que verte reflejado.

2 comentarios:

Martín dijo...

Varios días sin leer tu blog, lo siento, aunque encontrarme con tantas historias de golpe tal vez lo merezca. Estoy montando con Olaf el videoclip, mientras hace cosas técnicas que a mí se me escapan aprovecho para saludarte. Ya hay ganas de verte, pero también de leer más.


Salut!

Homo Insanus dijo...

Ugh, esas es una de mis frustaciones de siempre: tocar la guitarra.

Unos cuantos días de cervecitas y terrazas tampoco van mal, ¿no? Así recargas baterías para los momentos emocionales más intensos que te puedan quedar por vivir en esa última semana por tu periplo indio.

Saludos