sábado, 2 de agosto de 2008

UNA LAGRIMA EN EL ROSTRO DE LA ETERNIDAD II

Antes de que se me olvide: el t'itulo de la entrada anterior lo dijo, nosequ'ien Tagore, refir'iendose al Taj Mahal. Est'a en una ciudad calamitosa llamada Agra. Es horrible, caot'ica como todas, pero poooobre a m'as no poder. El alcantarillado fluye libremente (pero no pequenyos riachuelos como en Delhi, sino rios grandes que huelen, literalmente, a alcantarilla.) No se que cojones estaba pensando el maharah'a ese construyendo esa maravilla (tambi'en literalmente, es una de las 7) en mitad de un acceso de pus.
La gigantesca tumba, pues s'olo es eso, un mausoleo, se alzaba imponente entre la neblina. Estaba lloviendo (hola, monz'on) a c'antaros y todos est'abamos empapados. Pero no se puede ocultar el Taj Mahal ni con todas las nubes del mundo. As'i que all'i estaba, tras cruzar un enorme portal'on que ya de por si es enorme, se ereg'ia silencioso como un dios de piedra. Lo ves desde muy lejos, enmarcado en el quicio del portalon y poco a poco viene hacia t'i (no al rev'es). Da igual lo que escriba, se puede describir bien o mal, pero nada har'a justicia a su grandeza.

Sara hasta los huevos. STOP. Varanasi espera. STOP.Tambien desayuno pantragru'elico. STOP.
Adios. STOP. Sara dice que cree que est'a embarazada. STOP????? Tiene que ser la cena de anoche. STOP.Espero.STOP.

1 comentario:

Homo Insanus dijo...

ajjajjaja, es lo que me gusta de entrar por aquí, sensibilidad a flor de piel y leñazo de humor en cualquier momento.

Si no es la cena, no se me ocurre mejor momento de gestar a un crío que en un feliz viaje con tu chica.

Saludos.