viernes, 31 de octubre de 2008

SEVILLA IN RAIN


Escribo el título en el idioma de los bárbaros porque es el sonido que más escucho en estas callejuelas. El inglés mezclado con el acento de triana, es la norma aquí. Hay enjambres de turistas recorriendo los (famosos) patios andaluces, degustando las tapas de las millares de tabernas que surgen en cada callejón. Yo ando, más que nada, y de vez en cuando me tomo una caña que me dura una hora.

Algunas observaciones:

Ayer, en una calle cercana al hotel donde nos alojamos Pin y yo, me dio por mirar el interior de los coches aparcados en cordón. Todos, y no estoy exagerando, estaban desordenados por dentro. Daba igual marca y modelo. Todos tenían cosas tiradas. Coincidencia, supongo. Sólo fueron cinco o seis coches escrutados.

Los andaluces gritan más que la media nacional. No es que griten, sino que hablan a pleno pulmón. Este hecho en los bares se multiplica por un simple principio de física contagiosa. Si todos gritan en un callejón, o en una taberna más o menos cerrada, yo tendré que gritar más para hacerme oír.

A la catedral vale 7,2o e entrar. Cuando les he dicho que estoy parado me han pedido acreditarlo, cosa la cual no he podido hacer. En fin, se pueden meter a cristo en el culo. En todo caso no vale 7,2o. Ahora bien, ¿Y si quisiera dedicar mi tiempo al culto y la oración, en vez de a la curiosidad? ¿También tengo que pagar? Claro, pero depositando mi dinero en el cepillo, of course. Malos tiempos para la palabra de Chusi. Si volviera a la tierra (cosa que ya ha sucedido varias veces aunque nadie le ha creído) en vez de látigo, se compraría dos pistolas y se las colgaría del taparrabos aún a riesgo de estar fatal estéticamente hablando. 7,20 joder. He visto un menú muy atractivo por ese precio a cinco minutos.

Está lloviendo txirimiri desde que llegamos. Supongo que esto le da a la ciudad un aire distinto, norteño, que está haciendo mi visita más original. Aún así me gustaría un día de sol para disfrutar de las terrazas más que ahora que hace un pelín de frío. Ahora sólo puedo quedarme en las terrazas con toldos. No me quejo, me gustan los chorretones que se despeñan del toldo hacia el suelo.


¿Y que hago aquí? Pues realizar el trabajo más sencillo que jamás se me ha sido encomendado. Esto es caminar por las calles de Sevilla durante el día y asistir al festival de músicas del mundo por la noche.
No está muy bien pagado, pero como y duermo a cuenta del jefe (Pin) así que no está mal, para lo que hago.


Se me acaba el tiempo en el ciber. Ahora voy a escribir a la antigua usanza, con papel, boli, artefacto incandescente y cerveza. Voy a ver si encuentro un sitio donde sólo vayan sevillanos a tapear. Me han dicho que hay uno por aquí que se sale.

6 comentarios:

ibon87 dijo...

Que bonita Triana, yo estube en marzo y me dejo impresionado, aparte de que me cogi una papa, que entre agatas por el ascensor del hotel.

P.D. Pasatelo bien.

P.D.2. Se que lo haras.

Homo Insanus dijo...

Es cierto, los andaluces gritamos demasiado. Y jur, ¿más de 7 euros la catedral? yo la ví con 14 ó 15 años, pero si me hubiese plantado en Sevilla y me piden éso... me hubiera ido mejor al McDonald y al cine.

Ah, es normal que haga frío allí, javi. Es un clima muy continental y muy de cambios inmediatos. No hay transiciones suaves entre estaciones, como sucede en la costa, por ejemplo. Allí pasas del calor al frío en un par de días.

Saludos.

Martín dijo...

¡Bandido! Yo respondiéndote en mi blog que todavía estaba esperando que pasaras por casa y resulta que estás de parranda y jolgorio.

Con lo de la catedral sólo falta que dijeras que estuviste haciendo cola para entrar. En mis viajes evito hacer las dos cosas, ni pagar para ver ni hacer cola. Si algo me interesa mucho podría hacer alguna de las dos, ¿pero las dos a la vez? Todavía no se ha dado el caso.

¿Cuándo vuelves? Espero que me traigas unas castañuelas... si no, estrellaré un avión contra tu coche.

Au, cacau!

Olaf dijo...

Javi, traidor te has ido al sur. me has engañado, yo te tomé la palabra y me fui al norte pensando que te unirías al viaje. Llevo ya casi dos semanas en Twin Peaks, un pueblo al lado de Londres. Es otoño con los árboles con ojas rojas y amarillas. Te molaría un mogollón.

Menos mal que dentro de poco veré al gran Darío y refrescaré mi gaznate en una de sus posadas...

Dime si vas a venir o que coño vas a hacer, traidor.

Pásalo bien y diviertete con los andaluces, que se que lo estás haciendo.BSS.

Incomprendida dijo...

uuuooooo... 7,20 entrar en la Catedral... ups... como se nota que a la Iglesia no le afecta la crisis eh? se puede permitir el lujazo de cobrar lo que un menú del McDonalds predicando después las penas del mundo... en fin...
muaks

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

olafito el maldito. No te preocupes, mis preparativos siguen en marcha. No hay dios que me pare. Eso si, nuevo retraso.