viernes, 13 de febrero de 2009

A LA DERIVA

Está lloviendo
(siempre está lloviendo)
Es como si el agua tuviera una urgencia terminante
definitiva.
Oigo a mi ventana recibir la tormenta
como una bendición inútil de serpientes transparentes
deslizándose,
mostrándome que no hay nada más complejo que una gota de agua.
Alguien ha llamado a la lluvia dentro de mis huesos
están desvaneciéndose
Ya sólo son el soporte de un racimo de venas heladas que florecen
y por eso no quiero jugar a la tragedia diaria de caminar hacia la nada
y por eso siempre me estoy equivocando.
Cada día, a cada instante
escucho esa música que dice que hay que vivir a cualquier precio
Y el precio consiste en respirar a veces noches como esta.
es como si la oscuridad fuera un ácido espeso
una risa de cuervo
Por qué, si ayer la noche solo era hogar de grillos y silencio?
Voy a esperar
voy a dejar que pase este momento como pasa un tren
por la estación abandonada que es ahora mi cerebro
(ahora y solo ahora, en esta noche de helada incertidumbre).
Voy a dejarme caer
voy a dormir a la espera de un sol que me encuentre a la deriva.

2 comentarios:

paco dijo...

plas plas plas

Un Rayo de Sol... dijo...

En diferentes ocasiones he
leido tus escritos, y en muchos
se habla de permanecer a la deriva.
Unas veces esperando al sol y
buscando ser rescatado y otras
contentandote esperando a alguien.
o es pesimismo o algo falla, no?
no está mal esperar algo mejor.
seguro que va a llegar.
cuando te rescaten de la deriva
intenta compartirlo con nosotros,
estamos intrigados
tanto como para seguir leyendo
el blog, esperando la resolucion.
jajaja!

un beso!