viernes, 6 de marzo de 2009

HA VUELTO

Tenía uno de esos días que te levantas y estás contento porque sí. Eran las 5:30 de la mañana (me había acostado a las 22:00) y me preparé para un día de fábrica. Necesitaba música nueva para el Mp3 que me pongo de estranjis* siempre que curro y se me ocurrió lo siguiente. ¿Y por qué no vieja?. Y empezé a bajarme Seguridad Social (desde el primero hasta Compromiso de Amor, lo demás Puag), Extremoduro, Platero, Barricada, Reincidentes, etc. Bueno, bueno, bueno, la que se lió en mi interior mientras curraba. Recuerdos a flor de piel (de gallina), ganas de saltar, de gritar, Dios ¿como había podido olvidar todo aquello? ME HABÍA VUELTO UN POPERO ASQUEROSO DE MIERDA. Ese Robe ahí ensanchando el alma, ese Jose Manuel Casañ, desdeñado por rockeros de pacotilla que no tienen ni puta idea de lo que es una buena letra. (Os hablo a vosotros, fans del Canto del Loco, chupádmela y corred con vuestras Zapatillas porque os voy a dar una patada en los cojones). Leed esto, joder.

Mi almohada está preñada
y he llegado a la inconsciencia
de justificar su ausencia
con pancartas de protesta
mi almohada está preñada
yo alucino con la gente
que me mira indeferente
como si no fuera nada.

O esta otra:

Irrumpí en tu ciudad
masticando la dificultad
de conseguir
una formula eficaz
para hacer
retroceder
a quien me quiera etiquetar
y no ser fácil de clasificar.


Son sólo algunas de las perlas, pero sus discos están plagados de ellas.

Y que decir de Extremo, salir, beber, el rollo de siempre. Increíble. Por no hablar de Ama y ensancha el alma. La escuché antes de entrar a currar, tomándome un té y un poco de sol (milagro a las 8) y os puedo decir que no creo que se pueda estar más contento sin ayuda de ninguna sustancia, legal o ilegal.

Todo esto se fue yendo al carajo a medida que pasaban las horas y el cansancio hacía mella en mí. Luego acabé hasta los cojones de tanta música. Pero durante 4 o 5 horas revisité viejas batallas, viejas aventuras y me ví de nuevo en los conciertos a los que fuímos (No pongas mala cara, eh kike, buhete?) y a los garitos de los que nos echaron.

3 comentarios:

Miguel González Aranda dijo...

La buena música es un arma contra la rutina... se te pasa el tiempo volando.

Eso sí, a las 3 o 4 horas, cuando ya estabas un poco harto de salir, beber el rollo de siempre..., no te había venido mal un poquito del canto del loco...jeje

un saludo

Incomprendida dijo...

Es increíble lo que la música puede hacerte sentir, recordar... es una pasada... a mi me pasó lo mismo la semana pasada...
besos

Anónimo dijo...

Menuda me liaron en youtube unos fans de El Canto del Loco cuando le puse mis puntos sobre sus ies. Era sobre un video en el que intentaban compararlos con Platero...

Dodi