viernes, 17 de abril de 2009

JAM SESSION EN SLOVAKIA

En realidad fue en la puerta del hostal. Veniamos de pegar los ultimos coletazos en Praga y cansados como estabamos de cinco dias enteros dandole al pinrel, decidimos pasar la tarde de cervecitas en la terraza del hostal. Saque la guitarra y despues de una cancion nueva, como mola, y unas cuantas cervezas vieno un tipo enorme, con barba y haciendo ademanes extanyos se fue al bar y vino con mas cervezas. Me pidio que siguiera tocando, llamo a alguien por telefono y al rato se presentaron 5 o 6 Eslovacos mas, cada uno trayendo cervezas de medio litro. A mi se me amontonaban las jarras y cada vez traian mas, Sara flipaba. Toca, toca, decia. Era imposible comunicarse con ellos, y solo decian cosas tipo Enrrico Iglesias senyalandome y cosas asi. Pero no hay mejor comunicacion que cerveza y musica, asi que todo fue de maravilla hasta que la recepcionista nos dijo que eran las diez y que nos callaramos. Entonces se marcharon la mayoria menos el primero de todo, que iba como una cuba y queria continuarla fiesta por donde fuera, pero Sara y yo estabamos cansados y solo pensabamos en la cama, asi que nos depedimos como pudimos haciendo ademanes de coger un avion pronto manyana y el hombre parecio entender al momento porque sus ojos de repente estaban tristes. Entonces le di varios abrazos que el hombre correspondio con fuerza y me fui a dormir, contento y triste a la vez, y dure despierto muy poco tiempo, el suficiente para saborearlo todo y para acordarme del Slovaco al que jamas volveria a ver.

Esta manyana me ha sido imposible recordar su nombre.

4 comentarios:

Insanus dijo...

Cojonudo. A ver si un día te animas y cuelgas algunos videos tocando, tío, y si mola (que seguro que sí), los incrusto en mi blog, :).

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

pues a lo mejor!!! ya veremos, je je.

gracias por pasarte, Insanus!!

Kostas Vidas, poeta de cantina dijo...

De las diez coronas 4 deberían ser para Sara, funciona así ¿no? 40/60. Pero claro, tendrías que cambiar la moneda de diez y ya no la podrías guardar, Otra opción es partirla en dos con un golpe de filo de acero, en partes proporcionales al porcentaje, y haceros dos colgantes para repartirse la memoria del momento. Pero la mejor decisión de todas es que nos lo hayas contado. Así el momento persiste. Un abrazo desde la envidia sana que supone estar anclado en La Plana.

—fili dijo...

(que bonito pareado final el de Kostas)
Javi, no me apunto a la visita de Mayo porque tengo la cuenta bancaria a menos tropecientos (tropecientos es una cantidad indeterminada con efectos antidepresivos). Disfrutad! pedazo de fiesteros hijos de perra.