lunes, 13 de abril de 2009

PRAGA

Ayer salimos de Brighton mas contentos que lola flores en Egipto visitando embalsamadores. Todo salio de maravilla y no tuvimos ningun problmema para llegar hasta el avion. En la escalerilla, primer problema: mi guitarra era demasiado larga. Pues claro que es larga, gilipollas, por eso no se llama armonica. El notas le pone una pegatina de esas que dicen que se va derechita a la bodega de carga y yo le digo no no no no no, ni hablar, la guitarra sube conmigo. No se como conyo lo hago, que la guitarra sube conmigo. Llegamos al aeropuerto de Praga antes de que cante un gallo (facil, no habia ninguno en la pista, un hombre superamable con lupa, si, con lupa, nos indica el camino para llegar hasta nuestro hostal con un inigualable nombre de hostal. Todas las orquestas de pueblo tienen nombres tipo Tobazo, o Arco Iris o Desigual. Todos los hostales se llaman Penalty o Sprint. El nuestro se llama Sprint. Cuando nos dejo el tranvia modelo perestroika en nuestra parada Sara empeyo a ponerse nerviosa. Habian varios factores para ello. La baja iluminacion, las calles deserticas y el hecho de que los unicos seres humanos estuviesen ebrios, bien podian alimentar su nerviosismo.
No se como nos las arreglamos para alquilar los peores cuchitriles alli donde vamos, pero este se lleva la palma. ni la india ni hostias. Estabamos caminando por una zona desmilitarizada, llena de casas cubicas mas feas que la hostia, con gente haciendo hogueras en sus, por decirlo de alguna forma, jardines. Y nuestro hostal, Sprint, sin aparecer. Fue un alivio encontrarlo, la verdad. Un golpe de suerte, como solo Sara sabe atraerlos, nos hizo desembocar directamente en el al cruzar una calle. El chico, majo. La habitacion, un shock. Ortega Lara viv§ia en la mansion Playboy comparada con nuestra habita. Salimos en cuanto pudimos y fuimos al bar de la pension. En cuanto entramos me senti como una de esas pelis de vampiros en las que un incauto forastero no deja de preguntarse porque conyo hay tantos ajos colgados de las ventanas. Aqui nadie sabe ingles, por cierto, asi que nuestra unica comunicacion fue darle golpecitos al grifo de la cerveza. Bebimos unas cuantas y nos marchamos a la cama, para descubrir que no era tal, sino dos sofas juntos, y dormimos cual angelitos a la espera de ver hoy la ciudad. Y la hemos visto. Vaya si la hemos visto.

Pero eso es otra historia que contare otro dia. Como aperitivo dire que mi guitarra ha servido para colarnos en un concierto de musica clasica para manyana en primera fila, en la catedral, en el castillo de Praga.


Un abrazo a todos

pd. Todas las teclas est§an cambiadas. si presiono la y sale la z, por ejemplo. No haz acentos y ahhhhhhhhhhhhhhhhh
al carajo.

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