viernes, 23 de octubre de 2009

EXTRAÑAS COINCIDENCIAS

Casi todo el mundo sabe que estoy escribiendo una peli con Olaf que trata, más o menos, de un encuentro tras veinte años de separación. Pues bien, mientras escribía la bio de un personaje me llega un mensaje de Facebook de una gente que me está buscando, antiguos alumnos de EGB (3º, 4º, 5º,6º) para volver a encontrarnos esta noche. Han pasado más de 20 años.

Obviamente voy a ir.

Para ello me he pertrechado de alguna que otra foto rescatada de esos álbumes que toda familia tiene en el estante más alto de la estantería del salón. Todo visionado de fotos tan antiguas debería ir acompañado de una dosis bien alta de Prozac. Se ven sonriendo la ropa hortera (hortera es poco) las patillas, los cuellos altos, las gafas que parecían telescopios, incluso la misma textura y decoloración de la foto cuenta cosas. Está bien de vez en cuando mirar las fotos. Es como hacer balance. Así era, con esa sonrisa inocente, inmaculada, y así soy ahora. El cocodrilo con el reloj nos persigue a todos.
Por eso lo del Prozac.

Esta noche toca reencuentro con mi niñez. Que es mucho más Freudiano que con mi adolescencia, por ejemplo. En la niñez empiezas a elegir, pero todo tiene arreglo. En la niñez el tiempo pasa lento (un año, por dios, era una unidad de medida cosmológica). Todo afecta igual que si eres adulto y los problemas de un niño son equivalentes a los de una persona mayor, pero visto desde el punto de vista de la inexperiencia y el sistema de referencias de un niño. Ejemplo: mi madre tiene que ir a visitar al tutor el jueves: catástrofe. Me han pillado fumando: hecatombe. Un niño en clase me hace la vida imposible: apocalipsis. Ahora pasemos edad adulta: hipoteca, desamor, accidente de coche. Es lo mismo. Por eso no me preocupan mucho mis problemas, ya los tuve de niño y aquí estoy.


Esta noche voy a ver a mi mejor amigo, Luis, de entonces con el que me inventé un idioma con su propio diccionario (unas 100 palabras tendría, suficientes para comunicar una puta mierda sin que nadie nos entendiera).
Voy a encontrarme con Sergio Serna, al que nunca pude ganar corriendo. Voy a encontrame con tantas cosas. Pienso ir un par de horas antes y pasear por el pueblo donde viví mi infancia y al que hacía tanto que no volvía.

Se presenta un día interante.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

interesante??????

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

interesante.

1. adj. Que interesa o que es digno de interés.

Insanus dijo...

Yo casi que no quiero tropezarme ya con mis amigos de la EGB. No nos une nada ya y es todo muy raro e incómodo. Hace muchos años, borracho como una cuba, vi a unos viejos amigos y sí funcionó, pero fue debido al estado alterado. Las bromas ayudaron mucho en ese sentido ("Hay que ver que golfos estamos hechos y tal"). Y luego días después nos vimos en ua calle céntrica y casi ni nos saludamos.

Las medidas de tiempo kilométricas las hecho de menos. Cada año pasa más rápido y ya no hay cambios evidentes. me refiero a cambios físicos, antes era como en La mosca de cronenberg pero en guay. De niño cabezón y bajito pasaba uno a joven espigado. la voz cambiaba, crecía pelo en lugares inusuales, en fin, era un cachondeo, mutación positiva.

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

pues yo anoche me lo pasé pipa insanus. Hemos hablado largo y tendido y hemos bebido hectometros cubicos.

hoy, en cambio, lo estoy pasando del culo.

Enrique dijo...

a que la tía más buena de clase, ahora era un callete?

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

pues no, seguía estando buenísima. Fani. Cómo no. De hecho estaba tooooooooo buena.