martes, 10 de noviembre de 2009

HACHIKO.


He visto una película que ha sido una grata sorpresa. Es de un perro. A partir de ahora voy a ver todas las pelis con perros que salgan. Se está viviendo la edad dorada de las pelis con perros.
No es broma. Vamos con la peli.

Antecendentes: Hachiko vivió de verdad en japón. (Spoiler) La movida en cuestión es que el perro siempre iba a buscar a su dueño a la estación de tren a la vuelta del trabajo. Pues bien, el dueño la palma y el va a buscarlo a la estación cada día... ¡durante el resto de su vida! Es decir, 10 años más. (fin de spoiler).

La peli es exactamente eso.


Me ha gustado por su sencillez. Porque no hay un conflicto detrás de otro cada vez más difícil de superar, sino que sólo hay uno, que tampoco es tal. La peli habla de sacrificio y del paso del tiempo. Hay momentos que parece tan básico el sentimiento de desolación, tan esencial, que te preguntas sino será un mito clásico griego. La idea es sencilla y poderosa: esperar sin esperanza. Hay un plano que vale toda la película y habla del paso de las estaciones. En 30 segundos pasan 10 años. Como la vida mismo.


Si, tiene un poco de pinchamiento lacrimal, pero tampoco se pasa.


Total, que si tienes perro, vas a flipar. Y si no tienes y no te gusta míratelo porque puede que seas un androide sin corazón.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

"Total, que si tienes perro, vas a flipar. Y si no tienes y no te gusta míratelo porque puede que seas un androide sin corazón."

O quizá tenga vida social...

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

La peli está de puta madre. Y punto.

Enga, sigue esforzándote.

Olaf dijo...

Anónimo, como decimos en mi tierra: rállate un millo.

fiona dijo...

quiero verlaaaaa!!! voy a llorar fijo...Amo a los perros.

1beso

Palmi dijo...

La peli no se como será, no la he visto xq no me gustan las peliculas tristes, pero la historia real mola mucho. Es el perfecto ejemplo de la lealtad maxima de un ser vivo, dificilmente alcanzable por el ser humano, y a los japos les gusto tanto que le hiceron un monumento a hachiko, en shibuya, junto al cruce más transitado del mundo.
Es uno de los lugares más famosos de Tokyo para quedar y yo estuve por alli, y estaba petadísimo de peña.