miércoles, 25 de noviembre de 2009

MUSE

Bajamos del autobús y todo irradiaba alegría. Los gritos de los niños en un colegio, el cielo azul profundo, la primera (de muchas) cerveza. Canciones de Muse salían de nuestros labios como un ejército que ya no aguanta más en las trincheras. Llegamos a casa de Iñaki, dejamos nuestras cosas y fuimos a un supermercado pequeñito donde encontramos cerveza fría. Que haya cerveza fría en un supermercado debería estar regulado por ley. A parte de la cerveza fría compramos una botella de mojito preparado.
Y llegamos al palau Sant Jordi. Había una cola de miles de personas cosa la cual no impidió que conociéramos a dos personas de Pego, íntimos amigos de mis amigos de antaño, de tan antaño.
Entramos, con la claridad y alegría en la mente que otorga saber que en ese instante no deseas estar en otro lugar. Fuimos a bajar al escenario y el seguridad nos dijo que no era posible, que nuestras entradas eran arriba, más arriba de la grada, en lo más alto posible. Imposible. No puede ser. Míranos, seguridad, irradiamos alegría, tenemos luz, no nos apagues. Pero no hacía caso. Abajo habían hay miles de personas, le decía, que importa dos más, nadie se va a dar cuenta, el mundo no va a dejar de girar. Y entonces pensé: voy a entrar. Y le ofrecí dinero. Mmmmmmm, dijo. Y lo compramos por unos míseros 10 euros. Puso la mano y se apartó.
Es la primera vez en mi vida que soborno a alguien y me gustó, que asco.
Una vez abajo todo fue increíble. La gente, no sé por qué, me regalaba marihuana. ¿Sería la luz? Puede pareceros una tontería, que coño dice este flipado, pero ahora que estoy sereno y nada resacoso (milagro) sólo lo puedo analizar de esa manera.
Los teloneros ni fu ni fa, bastante ruidosos. Y de repente, MUSE.
Es difícil de explicar, o imposible, como todo lo inefable. Si la mente humana, su tosca lógica, es incapaz de captar la esencia última de una mosca, cúanto más dificil explicar el arte, lo que te hace sentir, la verdad de una belleza tan arbitraria en sí misma. Tocaron bien, claro, desde la primera a la última canción, pero fue más que eso. No quiero analizar la puesta en escena, ni la calidad de las canciones, ni la secuencia elegida. Quiero explicar como nos sentíamos todos, saltando a la vez, abrazándonos, sudándonos. Éramos el Todo. No me pasa a menudo, sentirme parte del Todo. Esos momentos los atesoro más que cualquier conquista en mi vida y ayer fue el mayor tesoro en mucho tiempo.
Me acordé de mucha gente: de Sara, que estaría dando coces conmigo, de Álvaro que sé que le encantan y se hubiera sentido igual que yo o más expandido si cabe, de Paco, del que siempre me acuerdo cuando flipo así con algo, de todos mis amigos. Pero de quién más me acordé fue de mi madre y pensé, en uno de mis viajes hacia ella, que con que sólo sintiera una infinitésima parte de lo que yo estaba sintiendo, alegría, plenitud, comunión, unión y amor, ella, por fín, se habría curado al instante.
Gracias Olaf, Oh Gran Profeta de la Sagrada Cabeza, por esta liturgia de amor y de alegría.


6 comentarios:

Palmi dijo...

Joer pulgas estaria muy guapo, la verdad es q ue por aqui en las islas no hay acontecimientos de esos, a ver si volvemos pronto a casa y montamos algo parecido, como un concierto de seguridad social :p

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

a ver a ver... aunque creo que S.S. no se parecería mucho a lo que se montó allí anoche.

Fue grandioso, monumental, épico...

un saludi Palomas!

Insanus dijo...

Muse son buenísimos. Tuvo que estar bien aquello.

Alberto dijo...

Muy bonito.

La música es algo increible, te ha ce sentir cosas que son imposibles de sentir sin ella.

Saludos

Olaf dijo...

De nada!!!!! Pocas veces me he sentido tan bien en mi vida, sobre todo cuando te di la noticia. Hacer feliz a alguien que quieres es el regalo más grande que te puedes hacer a ti mismo. MUSE fue una pasada!!!! Cierro los ojos, esa energía recorriendome el cuerpo bañado en sudor, fueron dioses y nosotros los adorabamos!!!! Que grande!!!! Repetería sin dudar ni un instante. Creo que esto es sólo el principio de una guerra de conciertos. El que quiera puede apuntarse. Ya descansaremos cuando muramos. Paz en la tierra y MUSE EN EL CIELO!!!!

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

Alberto, mis palabras jamás podrán no podrán acercarse ni siquiera sobrevolar a vista de pájaro lo que fue eso.

Gracias por pasarte.


Olaf.

Debería inventarse una palabra de agradecimiento mejor que gracias para hacerte justicia. Me diste la vida.
"You electrifies my life"