domingo, 15 de noviembre de 2009

RIDÍCULO

El que hicieron los nazis. No serían más de 40. Y el que hizo Ibi. Calles desiertas, bares cerrados, comparsas que tenían que desfilar que cambiaron de día, cruce de acusaciones políticas responsabilizandose de los posibles altercados, sitios como mercadona desiertos, ¡un sábado por la tarde! Más bien parecía el escenario de un golpe de estado que un pueblo recibiendo 40 pelados.
Y es que se ve que los rumores se han creado y magnificado esta semana como si fueran el tambor del niño aquel, que amplificado el sonido por las montañas, parara a todo un ejercito.
Que si 300 antidisturbios, que si 15 autobuses de madrid, bla bla bla. Aquí entono el mea culpa pues yo también contribuí con la publicación de ayer a difundirlos, escasamente teniendo en cuenta el tráfico del Blog, pero puse datos sin contrastar.

Insisto, la lectura positiva, es que no vinieron casi melones. La negativa, el espectáculo lamentable de una gran parte del pueblo que, basado en rumores, alteró la rutina de un sábado por la tarde que debería haber sido como cualquier otro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo estuve desde una ventana mirando, y me sorprendió como habían muchos vecinos, gente mayor y joven, escuchando el discurso, rodeando al hombre este de pelo blanco que hablaba. Serian unos 300 en total. Y habian 4 policias mataos, la verdad menos mal que quedó como algo normal, si hubieran ido los antifascistas eso hubiera sido una batalla campal

Olaf dijo...

las patrias son mentira. no existe y no existirá más patria que el miedo a lo desconocido, el miedo al cambio, el miedo a lo nuevo. vivimos tiempos que requieren un cambio. el mundo está viejo y cansado. necesitamos renacer de nuestras cenizas, el fascismo no es sino un terrible miedo a ese cambio que se merece nuestro planeta.

Anónimo dijo...

Personalmente creo que los "antifascistas" (lo pongo entre comillas porque habría que ver si son exactamente lo contrario) son casi tan imbéciles como los propios nazis. No por sus ideas -con impotantes matices, vienen a ser las mías-, sino por la estúpida forma de combatir el fascismo que tienen. Dejo una sabia cita de un jefe que tuve en mi juventud, Damián, gran hombre y transportista...
"La peor ofensa que se le puede hacer a un hombre es ignorarle"

Rojododi.