viernes, 29 de enero de 2010

CORRUPCIÓN DE BARRIO


Acaba de pasar algo muy chungo en la farmacia. Seguro que los que vivis en Benimaclet conocéis al Barbas. El polícia local que se pasea como un alma a la deriva por las calles del barrio. Es un chuleta y cabroncete, el típico poli chusco arquetípico. No suelo generalizar, pero el arquetipo, basado en mis experiencias con ellos, existe. (No te enfades Palomas, tu eres guay).
Total, que en la calle de la farmacia aparcar es imposible y la doble fila está a la orden del día. Un señor no podía sacar su coche, así que ha llamado a la poli y ha venido la grúa y el Barbas. Mi jefe tenía también el coche en doble fila. La diferencia entre mi jefe y el pobre desgracia (QUE GRACIA, ACABA DE ENTRAR EL MADERO OTRA VEZ Y ESTÁ MIRANDOME AHORA, MIENTRAS ESCRIBO ESTO. AHORA LE ESTOY SONRIENDO... SERÁS CAPULLO, MAMÓN). Eso, que la diferencia entre el pobre desgraciado y mi jefe es que es colega del madero que, por cierto, ha cogido la multa y se la ha guardado en el bolsillo. Esto es más o menos normal, son colegas, así que yo que sé, también lo haría en el universo paralelo surrealisticoinfernal en el que yo fuera, ja ja, policía.
Pero lo que me ha molado ha sido el regalo que le ha dado mi jefe al policía. Que cutre, por dios.


Que conste que cuando yo soborné al guardia de seguridad fue para entrar a la parte de abajo de un concierto de Muse. No es lo mismo.

FELIX FRANCISCO CASANOVA

Hoy, en el suplemento cultural del mundo, he conocido un poco a este escritor desconocido. Murió con 19 años de un accidente doméstico no sin antes haber escrito una novela y cientos de poemas recogidos en varias antologías. Sorprende la madurez, contundencia y vitalidad con que escribió este poeta canario. Quizá sospechaba de las trampas injustas del destino y se vengó de él de esta manera.

Dice de él su padre: "Para hablar de Félix Francisco he de referirme a la persona marcada por el genio de la poesía. Desde temprana edad -ya a los siete u ocho años- solía sorprenderme con frases insólitas que yo me preguntaba dónde podría haber leído. Eran giros sueltos, casi surrealistas y esotéricos, cuyas fuentes me era imposible inquirir en ninguno de los libros de mi biblioteca que pudiera caer en sus manos. Él no sabía contestarme, pero decía que había leído mis libros de poesía. Sin embargo, en mi poesía no estaban aquellas claves.

Fue sobre los doce años cuando se sintió consciente de su facultad de creación poética. Él ideaba unas "letras" en su incipiente inglés de bachillerato para ponerles música con su guitarra. Eran canciones al estilo de Bob Dylan y los Rolling Stones. Un día me tradujo uno de sus blues y le quedó un poema redondo. Le animé a publicarlo y lo envió a la revista de Pamplona "Disco Express", de la que era asiduo lector. Y por cierto se lo publicaron."




Un adolescente aburrido
es, ciertamente, un paisaje
muy triste,
y aún más
sabiendo que hay mujeres
que duermen
con la boca abierta
y docenas de parejas
que hacen el amor
en chino, francés, árabe
o en el idioma
de los delfines.
Por eso hay tantas butacas
en los cines y tantas camas en las casas.
Y es que la inteligencia
es érótica
y el arte perfecto
el orgasmo (La misma vieja historia).

jueves, 28 de enero de 2010

BUKOWSKI



Confesión

Esperando la muerte
Como un gato
Que va a saltar sobre
La cama

Me da tanta pena
Mi mujer

Ella verá este
Cuerpo
Blanco
Rígido
Lo zarandeará una vez y luego
Quizás
Otra:

<>

Hank no
Responderá.

No es mi muerte lo que
Me preocupa, es mi mujer
Que se quedará con este
Montón de
Nada.

Quiero que
Sepa
Sin embargo
Que todas las noches
Que he dormido a su lado

Incluso las discusiones
Más inútiles
Siempre fueron
Algo espléndido

Y esas difíciles
Palabras
Que siempre temí
Decir
Pueden decirse
Ahora:

Te amo.

miércoles, 27 de enero de 2010

CRÓNICAS FARMACÉUTICAS I

Hoy el cielo trae una carga extra de melancolía. Los árboles exhiben sus ramas desnudas que a mí siempre me parecen venas sin sangre. Corre el viento frío como un ladrón sin nombre, quedándose mi bienestar y riéndose de mis temblores. En la farmacia reina uno de los peores olores del mundo: el olor a hospital.
Una vez, hace mucho tiempo, oí una frase en una película que me dejó marcado. Sólo recuerdas las cosas que te marcan. Un hombre moría en un desolado páramo azotado por el viento mientras otro, que lo cogía en su regazo, le decía: "No, no es el viento, amigo mío, es la muerte lo que aulla en tus oídos". Menudo cabrón, el amigo. Un poeta, pero un cabronazo.
Miro a mi alrededor y veo que cantidad de objetos absurdos me envuelven, cosas que, si me fijo de verdad en ellas, pierden su sentido. Creo que la función principal del cerebro es descartar. Si realmente procesara toda la información que le llega nos volveríamos locos. ¿Que relación tiene el cenicero con la fotocopiadora con la bata blanca conmigo? Luchar contra el absurdo es absurdo. Entonces, dancemos con la realidad como si fuera un mujer extraña y misteriosa, hermosa y nauseabunda. Se trata de Ver las cosas, no hay por qué analizarlas, sino verlas.
Por ejemplo: La ventana de mi oficina tiene rejas. Son fuertes, metálicas, rojas y me cortan la visión de la calle. Están ahí para impedir que nadie entre de fuera en horario de oficinas. Pero también están ahí para recordarme que la peor forma de ver unas rejas es desde dentro. No me he explicado muy bien. Seria genial tener un traductor Sentimientos-Javi, Javi-Sentimientos. Yo lo usaría. Eso que he puesto de la reja era un sentimiento hecho pensamiento, lo que pasa es que no domino el idioma.
Da lo mismo, el caso es que hoy el cielo trae una carga extra de melancolía y el viento azota a las personas que caminan ateridos por las calles detrás del tiempo que les queda.

martes, 26 de enero de 2010

LAS PAJAS

Hoy voy a hablar de las pajas. De hecho, siendo como son , algo con tantas propiedades beneficiosas, no ya para el indivíduo, sino para la sociedad, me parece increíble que no lo haya hecho ya.

Recuerdo mi primera paja. Fue bastante tarde, en octavo de EGB. Recuerdo que pensé, ajá, así que era esto. Por eso tanto revuelo. En aquella época, hace 19 años, dios mío, todo el mundo en clase andaba comentando lo mismo y a mí me empezó a picar el gusanillo, nunca mejor dicho.
Entonces pasé por la época del descubrimiento. Es lo mismo que cuando descubres un grupo nuevo: lo terminas quemando. No importa las veces que lo hayas hecho, no paras de escucharlo una y otra vez. Intentabas apoyarte en distintos soportes para hacerlo: vídeo, cassete,incluso alguna que otra revista de música, robada, pues no tienes edad para comprarla.
Todo el mundo sabe que la música amansa a las fieras. Es relajante.
Las pajas. Que grandes momentos. Que baratos y que despreocupados. Cuando alguien se la casca hay menos maldad en el mundo. Si hay algo parecido al Karma, le vienen bien las pajas.
Las pajas, al contrario de lo que puede parecer, al marjen de los beneficios evidentes directos, tiene algunos colaterales, que no está de más recordar.
Para empezar es un tema de conversación recurrente en mi pandilla. Mi pandilla es extraña. Hay ingenieros en telecomunicaciones, industriales, filólogos ingleses, químicos, gente con estudios de la mas variada índole y condición, jugadores de poker profesionales, hasta policías. Tenemos una media de 30 años. De vez en cuando, siempre sale el tema de las pajas. Cualquiera que nos oyera desde otra habitación diría que somos adolescentes de 15 años. Lo cual me hace reflexionar sobre la madurez. He llegado a la conclusión de que la definición de madurez debería cambiar según la época vivida. Tampoco es un valor absoluto. Se puede ser maduro para algunas cosas y un botarate para otras. Los hay, los he visto, de hecho, casi todos mis amigos son así. Total, a lo que iba. Que siempre sale alguien, en algún momento, diciendo: "Fulanito, cuantas". Así. Cuantas. La palabra ni siquiera es pregunta por que el que la dice sabe que la respuesta es siempre un número. Entonces depende de quien responda hay más risas o menos. Pero siempre hay risas, es un ritual de investigación, de exageración y de comparación. Claro. Suspiras aliviado porque tu número, esa media tan entrañable de sacar seguramente semanal, es mucho más baja que la de otros.
Siempre hay dos o tres colegas que se disputan el trono de pajero del reino. Aunque sospecho que exgeran con tal de levantar unas risas. O no, me sé de uno... Fardar de hacerse pajas es lo más inmaduro que se me ocurre. Cuando empezamos a hablar de eso, es como si retrocediéramos en el tiempo y nos hubiéramos saltado la fase de tener relaciones con el sexo opuesto, o con otra persona, ahora que da más igual paella que arroz negro.
Pues a lo mejor deberíamos haber seguido así. Mas pajas, menos problemas. Para empezar, no puedes follar, prepararte un bocata de nocilla e irte con tus colegas a romper cristales de la fábrica abandonada. Hay algo que que no encaja entre follar y los bocatas de nocilla. Ni te pueden llamar al timbre y decir ahora bajo, mientras acabas. Cuando te relacionas con algo que no es tu mano y por lo tanto, habla, tienes que asistir a la interesante, novedosa y vitalizante conversación de almohada y, posiblemente, planear. No me refiero a la acción de extender las alas y aprovecharse de las corrientes de aire para mantenerte suspendido entre las nubes, que molaría, sino a trazar planes. Cuando lo único que te apetece es sobar (dormir) y/o fumarte un canuto y/o ver una peli de aventuras.
Por otra parte es absolutamente compatible, es más, incluso recomendable, cascártela aún teniendo pareja. Porque tú lo vales. Hay que practicar más el arte de la introspección y el ensimismamiento. A ver, tampoco es cuestión de que te la casques cuatro veces antes de una cena romántica, vas a estar necesitado de crema hidratante por haber tratado de descubir el fuego con tu palito como un Austrolopitecus Nauseabundus cualquiera, no. Hablo de no perder tu contacto contigo mismo, con tu presente. Cascártela es un ejercicio sanísimo del Aquí y Ahora. A la vez, puedes viajar con y donde quieras. Estar presente, consciente de ti mismo, es gimnasia espiritual totalmente recomendable. Claro que hay muchas formas de estar presente, todas, si eres un iluimando, pero el onanismo sano y normal es una forma la mar de divertida. Onanismo sano y normal es áquel que no controla tus pensamientos ni tus acciones, es decir, tu vida. Que hay peña por ahí que está muy mal.
Las pajas han ido unidas toda la vida a la religión en una lucha constante y despiadada entre las fuerzas del bien y del mal. Afortunadamente las del bien ganaron y ahora todo el mundo se la casca sin remordimientos. Ahora no tanto, pero antes, buah, te pasaban de cosas por cascártela que no veas. Te quedabas ciego, dejabas de crecer, te meabas en la cama, estabas poseído por satán (lo cual hace del pajote un extraño, esotérico y retorcido ejercicio homosexual-zoofílico, si atendemos a la imaginería cristiana sobre el diablo)En fin, que las siete plagas de egipto caerían sobre tí al cascártela. Supongo que los jóvenes de antaño tuvieron que sufrir mucha culpabilidad y remordimiento entre paja y paja. Lo cual no quita se que la cascaran igual. Lo del pecado y las desgracias se irían dando cuenta de que de no pasaba nada con los años y que los curas eran, por decirlo de un modo amable, unos hijos de la gran puta. Si a mi me hubiera pasado todo lo que dicen los curas, hubiera sido el puto vegetal más salido del mundo. En mi época (que miedo da utilizar este tipo de frases) lo único que pasaba por hacerte feliz a ti mismo de vez en cuando, eran los granos. Invasivos y traidores, esperaban a salir en el peor sitio posible en el peor momento posible, normalmente antes del fin de semana. Eran las hormonas que habían salido todas a la vez de un encierro de 14 años, pero claro, era más divertido achacarlo a las pajas.
Hoy en día todo se ha naturalizado, gradias a Dios, jeje, y los chavales y no tan chavales, lo ven como lo que es: la válvula de escape que toda olla express necesita tener. Que levante el dedo quien piense en sus problemas mientras se las casca. ¿Nadie? Ya lo suponía. Además, todo el mundo sabe que hay que limpiar las tuberías de vez en cuando, purgarlas, renovar el material. El pescado, fresquito, sabe mejor. (Me temo que esta metáfora no ha sido muy afortunada).
Por último una pregunta: ¿Cúanto podría aguantar una persona sin limpiar los tanques? Es bien sabido que si no lo haces por voluntad propia (o ajena, pero lo haces) los fluídos acaban por aflorar en forma de pijama rojiblanco, al mas puro estilo Atletico de Madrid. No sé por qué pero el 90 % de los pijamas son granates. Y más tarde o más temprano, cuando tienes 14 años, acabas por ser del Atlético. Ah, esas madres, que diplomáticas, mirando siempre hacia otro lado. Simulando no saber lo que saben que saben. Un pacto de silencio de lo más práctico para ambas partes. Aunque a mi me hubiera gustado tener lo que tenía un amigo, una colección de revistas porno de su padre debajo del armario del baño, solo accesible y conocido por los miembros masculinos de la familia. Comunicación escrita es mejor que ninguna. Aunque, este tema, sensible como pocos, prefiero no haberlo hablado con mis padres. No me lo quiero ni imaginar.
"Javi, sabemos que tienes una edad en la que..." "Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh"

Conclusión: las pajas molan. No son sustitutivo de nada. Son algo grande en si mismas. Follar es otra historia en plan dar y recibir que, evidentemente, es más intenso y placentero. Masturbarse es únicamente recibir. Las pajas son la comida basura del sexo, es decir, está buenísima. El retorno de la inversión es inmediato. Es amor propio, divertimento, relajación, tema de conversación.
¿Por qué esa acotación por edades? Sospecho que no está bien visto que un hombre de 40 se la casque, no lo va diciendo por ahí. Bueno yo ya voy teniendo la edad, 32, y si bien he disminuído la frecuencia y cantidad comparado con los 16 años, estoy bastante seguro que seguiré la pista de Kevin Spacy en American Beauty. Espero que ese no sea el mejor momento del día, porque vaya mierda de vida, sólo espero que sea un buen momento del día.


pd. A la izquierda, encuesta sobre el tema.

viernes, 15 de enero de 2010

SI VOSOTROS SUPIERAIS

Ya era hora. No sé, por un tiempo he tenido una crisis Bloguera. Es como si otras cosas hubieran ocupado más mi tiempo, como si ya no tuviera nada que decir. Y quizás sea así, pero resulta que ahora estoy aquí, currando en la farmacia, y de repente esto, escribir en mi blog, parece mucho más importante que currar en la farmacia.
Si. Estoy currando en una farmacia, es de locos. Los locos son los que me han contratado, claro.
Resulta que el encargado es un friki chungo de cuidado, uno de estos tíos lentos, que se pasan la vida resoplando como si el aburrimiento se hubiera conjurado contra él. Entra en la trastienda y ya está soplando. Si no fuera por su mirada de cabreo diría que va empastillado todo el día. Cosa la cual no sería dificil trabajando donde trabaja. Veinte años lleva. Es verdad, hay gente que aguanta más de 3 en el mismo curro. Yo llevo 3 días, así que estoy bastante agusto, la verdad. Escuchando la radio mientras meto fotos de productos buscados en Google en su página web. El dueño de la farmacia es un tipo de lo más campechano, se engancha al hablar y siempre lleva La Razón bajo el brazo y un puro en la boca. Es de esos tipos que pagan un bocadillo con un billete de 100 euros y el sueldo mínimo a sus trabajadores. Los hay a patadas. Son supermajos, te dan palmaditas en la espalda, te dicen que eres un crack, pero yo he estado trabajando sin contrato y sin cobrar 3 días, desaparecidos para siempre de mi vida.
Bueno, no del todo. Al encargado, ese que resopla todo el día entre el cabreo y la resignación como si tuviera un palo atascado en el culo , le encanta follarse putas embarazadas. Me lo dijo el primer día. Por eso lo de Friki chungo. Y a mi madre le encanta. Siempre le ha caído supermajo "Alberto", el de la farmacia.
Y es que todo el mundo tiene su secretillo inconfesable debajo de la alfombra...
Hay... SI VOSOTROS SUPIERAIS....