miércoles, 27 de enero de 2010

CRÓNICAS FARMACÉUTICAS I

Hoy el cielo trae una carga extra de melancolía. Los árboles exhiben sus ramas desnudas que a mí siempre me parecen venas sin sangre. Corre el viento frío como un ladrón sin nombre, quedándose mi bienestar y riéndose de mis temblores. En la farmacia reina uno de los peores olores del mundo: el olor a hospital.
Una vez, hace mucho tiempo, oí una frase en una película que me dejó marcado. Sólo recuerdas las cosas que te marcan. Un hombre moría en un desolado páramo azotado por el viento mientras otro, que lo cogía en su regazo, le decía: "No, no es el viento, amigo mío, es la muerte lo que aulla en tus oídos". Menudo cabrón, el amigo. Un poeta, pero un cabronazo.
Miro a mi alrededor y veo que cantidad de objetos absurdos me envuelven, cosas que, si me fijo de verdad en ellas, pierden su sentido. Creo que la función principal del cerebro es descartar. Si realmente procesara toda la información que le llega nos volveríamos locos. ¿Que relación tiene el cenicero con la fotocopiadora con la bata blanca conmigo? Luchar contra el absurdo es absurdo. Entonces, dancemos con la realidad como si fuera un mujer extraña y misteriosa, hermosa y nauseabunda. Se trata de Ver las cosas, no hay por qué analizarlas, sino verlas.
Por ejemplo: La ventana de mi oficina tiene rejas. Son fuertes, metálicas, rojas y me cortan la visión de la calle. Están ahí para impedir que nadie entre de fuera en horario de oficinas. Pero también están ahí para recordarme que la peor forma de ver unas rejas es desde dentro. No me he explicado muy bien. Seria genial tener un traductor Sentimientos-Javi, Javi-Sentimientos. Yo lo usaría. Eso que he puesto de la reja era un sentimiento hecho pensamiento, lo que pasa es que no domino el idioma.
Da lo mismo, el caso es que hoy el cielo trae una carga extra de melancolía y el viento azota a las personas que caminan ateridos por las calles detrás del tiempo que les queda.

3 comentarios:

Insanus dijo...

Si pudieramos traducir con fidelidad lo que hay en el coco y pasarlo a palabras sin que se pierda nada por el camino, seríamos unos genios, tío. Viviríamos de eso.

Anónimo dijo...

Deja de fumar porros anda...

anapedraza dijo...

¡Hola Javi!

No eres el único que está así.

Espero que hoy tengas menos carga de melancolía.

MIGUEL