jueves, 20 de mayo de 2010

CHORRADAS QUE NO DEBERÍAN MOLESTARME PERO ME PONEN A CALDO

Estaba corriendo esta mañana (si, ahora corro) cuando me he cruzado con un tipo que iba en bici sin manos. Me explico. El tipo tenía manos, pero las llevaba cruzadas sobre el pecho. No sé por qué, me ha entrado una repentina e injustificada antipatía por el tipo. No sé, creo que no es necesario ir en bici sin manos. Sí, es una chorrada. De ahí el título de esta entrada. A lo mejor el hijoputa ese (dios, que loco estoy) tenía problemas de espalda. Bueno, me ha caído gordo. No me gusta la gente que va en bici sin utilizar las manos. No me fío.
No me fío tampoco de los dentistas y los podólogos. ¿Quien consagra su vida a quitar callos y muelas? Todo el día viendo pies y sarro... Eso no se paga con dinero. Bueno, sí. Y bastante, pero no sé. No me fío.
Otra chorrada que me pone a caldo es cuando llegas 0'3 segundos tarde a coger el bus. El conductor psicópata te ve venir corriendo, ya sea por el espejo retrovisor o, más claramente, por todo el parabrisas tamaño saturno que tienen. Te ven corriendo con cara de Por Favor Dios No Te Vayas. Corres, oyes la salida esa de aire que tiene los buses cuando van a arrancar, que parece un pedo mecánico, y ya sabes que aunque lo des todo, no vas a llegar. Lo sabes porque le ves la cara al conductor, que está haciendo un esfuerzo titánico para mirar a cualquier dirección menos donde tu te encuentras. Llegas, el bus está a punto de arrancar, llamas a la puerta y pones cara de Si No Me Dejas Subir Me Va A Atrapar El Holocausto Zombie, y el hijoputa dándole una vuelta al palillo que tiene dentro de la boca, mirando el mundo a través de sus gafas de sol modelo Cobra, arranca con una falta total de misericordia. Eso también me pone a caldo.
Me ponen a caldo las colas. Da igual de donde, pero especialmente las de Mercarroña. Sobre todo cuando he ido a comprar el pan y delante hay una abuela de 80 años con: tomates, pimientos, crema depilatoria, panzeta, jamón, maquillaje, compresas, plátanos, preservativos, ron, vodka, Calúa, 24 cervezas, ternera, magro de cabeza de cerdo, 12 bricks de leche, 12 de Casón Histórico, zumo de pomelo, bebida isotónica para deportistas, flan de vainilla, donuts, donuts con crema, pasieguitos, barritas energéticas, hilo dental, un saco de 50 kg de comida para hamsters, lejía, lejía para la dentadura, una fregona, un ambientador para las compresas, otro para el coche de su nieto, un producto al azar sin precio que va a tardar por lo menos 4 minutos en ser averiguado, nueces, pipas gigantes con sal, turrón de oferta aunque estemos en agosto, merluza congelada y arreglo para paella, que ella se cree que es algún tipo de arreglo para ella y de ilusión también se vive, aunque tengas 80.
Entonces voy, muy educadamente y con cara de buen chico (cosa que no me cuesta mucho poner) y le digo enseñando mi barra de pan, "si es tan amable, ¿me permite?". En ese momento, y debido a un despiadado escrutinio (mirando de arriba abajo cada célula de mi cuerpo) descubro que la abuela es un Terminator durmiente y que me ha perdonado, gracias John Connor, la vida. La seña para que pase delante es débil, muy débil, en todo caso por debajo del resoplido y el hablar por lo bajini y yo me siento bien por no esperar los 3 eones que hacían falta para cobrar todo lo que había en su carro interdimensional, pero un poco mal también sin saber por qué.
Esas personas también me ponen a caldo.

Ohhhhhhhhhhh!! Se me olvidaba. Me ponen a caldo las personas que para todo dicen "correcto". Yo creo que tienen una obsesión anal cooperativa subconsciente. Que les recuerdas la letra de una canción... "correcto". No pueden decir, hostias, es verdad. Para cualquier cosa dicen correcto, menos cuando aciertas una pregunta del trivial, que es casi exclusivamente cuando se debería de decir. Entonces ellos dicen "Si si, pero y ¿el nombre?" Tío, si contesto Buenafuente, ya sabemos de quién se trata. Es el momento de decir correcto.

-Yo creo que la teoría del eterno retorno de Nietzche es difícil de explicar.
-Correcto.
-¿Correcto qué?
-Que es difícil de explicar.

Afortunadamente ya quedan menos. Se va pasando la moda.

Creo que hay muchas cosas más que me ponen a caldo, pero no es plan de hacer una entrada interminable. ¿Correcto?

Correcto.

Hasta otra.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

cambia el chip anda

fiona dijo...

uffffff, yo tengo un compañero de trabajo que también contesta correcto a todo y me saca de mis casillas!!!!!!!!!

Veo que no soy la única que odia a todo el mundo a su antojo...jajajaj

Un beso!

anapedraza dijo...

JEJEEEEEEE, yo dos veces he pegado una patada a la puerta, cuando el maldito autobusero ha arrancado con mis napias pegadas al cristal de la puerta.

Miguel

Samantha Luces... dijo...

Odio a la vieja gorda que cree que por ser gorda y vieja puede comprar la carne en la carnicería antes que tú, la deben atender antes en la farmacia, debe sentarse en el bus y tú pararte, se le debe permitir tirar los papeles a la calle, cree que tiene el derecho de pegarte con sus bolsas y carteras en las rodillas cuando pasa. Y por sobre todo piensa que la gente debería respetarla por que es gorda, cuando la única gran culpable de que sea gorda es ella, quien mierda la manda a comer tanto. Pero qué pesada!

Insanus dijo...

Con lo de "correcto" me he reído. También es muy típico oír lo de "cafetito", aunque se estén hincando un tazón de 1/4 litro. Los diminutivos en cocina son muy comunes y muy de repelús también: pepinito, cebollita, rabanitos, etc

Javi, también conocido como "el pulgas" dijo...

jajjajaja, toda la razón Insanus.

mabel dijo...

yo creo que no tengo tntas cosas que me molesten...solo hay que levantarse sonriendo, mantener la paciencia y acostarse sonriendo, el mundo es mas bonito asi

mabel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.