lunes, 20 de septiembre de 2010

OLVIDO

Empiezo a ver de que se trata esto. Nada permanece, todo es efímero y todo lo que alguna vez fue seguro y fuerte se resquebraja como una roca antigua sólo recordada por el viento horrendo de las cosas que no se pueden cambiar.
Hoy he tocado la guitarra por primera vez en algunos días. Cada vez la toco menos (joder, escribir esta frase me ha dolido de una forma extraña y verdadera, física) y cada vez compongo menos canciones. Las que compuse las estoy olvidando. Que extraña forma de desperdicio.
Recuerdo cuando todos éramos artistas del presente. Viviendo la vida como si esta sólo fuera un compendio de borracheras y amistad. Al cabo del tiempo he ido comprobando que la mayoría de las borracheras nunca sirvieron para nada y que la amistad puede ser tan frágil como una niña enferma o fuerte como un Dios vivo.
(Con las grandes cuestiones siempre hay una dualidad exacta).
Es lo de siempre: siempre agradeceré el regalo tan grande que el azar me dio, es decir, mi propia vida. Pero esta noche viene cargada de una ominosa y oscura trascendencia. Todo ha empezado con una canción dormida en las recónditas, ruinosas y polvorientas estancias de mi maltrecha memoria. Normalmente no lo hago, pero he empezado a preguntarme que hubiera sido si... no os lo recomiendo, es un horrible ejercicio.
Experimentar todas las formas del placer posibles sin joder a nadie y saber más han sido, sin saberlo durante la mayor parte del tiempo, los ejes centrales de mi vida. Y querer a alguien y que me quieran. Y buscar algo que todavía no tengo claro que es. Creo que soy el tipo de persona que busca y busca y busca sin encontrar ni siquiera el objeto de su búsqueda.

Supongo que seguiré buscando, con días buenos (la gran mayoría, menos mal) y noches malas (como esta).

Mientras tanto intentaré no olvidar las viejas canciones que tantas veces toqué para vosotros.


Un saludo a todos.

7 comentarios:

anapedraza dijo...

A mi me hubiera gustado aprender a tocar la guitarra, pero no nací para ese don, ni para la música.

¡Feliz lunes!

Miguel

fiona dijo...

Yo creo que lo mejor para encontrar es dejar de buscar.

1beso!

Juanan dijo...

Yo fui precoz para darme cuenta de que las borracheras sirven de poco, sólo me he emborrachado 3 ó 4 veces en mi vida. Siento que tengas malas noches pero no eres el único, así que te puedes sentir acompañado.

Saludos!

Anónimo dijo...

Creo que es mejor emborracharse 3 ó 4 veces por semana que 3 ó 4 veces en la vida.

Flaminguero dijo...

Estoy absolutamente de acuerdo con el anónimo.

Anónimo dijo...

Para quedarte sin neuronas y sin hígado estoy seguro que es mejor 4 ó 5 veces por semana.

Lunien dijo...

Javi, últimamente leo demasiado dogmatismo en tus cosas, creo que necesitas emborracharte.
Un abrazo.
Dionisos.
PD: Y dejar de tocar la guitarra por un tiempo no es malo, es necesario.