viernes, 1 de julio de 2011

DULCE ACELERADOR TERRORÍFICO

¿Nunca os ha pasado? Vais por la carretera tan cabreados, tan tristes, tan vencidos, que apretar el acelerador es una dulce sensación terrorífica. La imaginación vuela más rápido que el coche y las imágenes de gente llorando por ti  tras el brutal e inexplicable accidente son casi curativas. ¡Que se jodan! ¡Que se sientan culpables! Y entonces levantas el pie del acelerador jodidamente asustado de lo malo que puedes llegar a ser.  Afortunadamente ya he dejado atrás la cada vez más absurda ciudad. Ahora estoy casi tranquilo, envuelto en el olor de las flores de un arbusto que sólo se abren al atardecer. Miro el cielo. Hay una nube que parece el esqueleto de un torso humano.

Ahora un payaso sabiondo.

1 comentario:

Ashling dijo...

siii, nadie se atreve a confesarlo pero creo que todos hemos sentido eso alguna vez, como si algo se apoderase de nosotros por un momento, algo pasajero, luego te sientes raro pq piensas uff estoy como una cabra... un saludo y sigue escribiendo.