lunes, 27 de febrero de 2012

UNO MÁS O MENOS NO SIRVE DE NADA


orregos. Eso es lo que somos. Nos sentimos bien haciendo lo que hacen otros. Ya sea de un bando o de otro. Tenemos que estar acompañados por otros que piensen igual. Por eso cuando vamos a una manifestación necesitamos que haya mucha gente. Somos productos dirigidos por el sistema neoliberal que, poco a poco, se ha ido implantando en todas las democracias occidentales. En ese sentido, las manifestaciones (AUTORIZADAS) son necesarias incluso para el poder, puesto que son la válvula de escape que toda olla a presión necesita tener. Ya nadie hace las cosas por las cosas en si mismas,  sino por los frutos. Y eso es un error si se piensa profundamente. Bastante profundamente, de hecho. El caso es que veo las fotos de la manifestación posterior a la carga policial y veo decenas de miles de personas, indignadas con razón. Pero se va diluyendo, como tantos otros movimientos, porque al día siguiente hay menos gente y eso hace que vaya menos gente al otro. Seguramente el 99% de las personas que van a las manifestaciones dirá que lo hace por convicción, pero es mentira. Lo hace por borreguismo. Ese es el error, el borrego, animal dócil como pocos, no molesta mucho. Me pregunto como el alma occidental ha llegado a estar tan lejos de lo que realmente importa (la vida y la muerte, la compasión, el afecto, el tiempo, la alegría, etc) para insensibilizarse tanto ante tanta desgracia. Hoy deglutimos el dolor, lo enterramos en pastillas, promociones empresariales, muebles de ikea, ipads, viajes relámpago, rebajas de navidad  hasta que caemos en el profundo sueño de la actividad superficial máxima. Ya nada es trascendente. Y cuando alguien se pone trascendental atrae miradas extrañas.
El poder, siempre el mismo caballo aunque cambie de jinete, nos regala azucarillos que nosotros saboreamos en cuando algo nos amarga un poco: manifiéstate, exprésate, crea, ¡haz cuanto quieras! Eso si, dentro de los cauces que nos da el Estado de Derecho, la Democracia, y el Discurso de Valores dominante.  No te saltes la ley, nunca, porque serás un delincuente. Y claro, así, el poder, se convierte en un sistema perpétuo sea cual sea su origen. En occidente y, desde hace mucho,  es el poder económico el que lo dirige todo. Y desde la globalización financiera (la única que ha habido) muchísimo más. Esto, que puede parecer una obviedad para la gente de a pie, es algo tabú entre los políticos. Ninguno se atreve a admitir que es rehén de quién aporta su financiación, por ejemplo.
Pues bién, yo creo que para cambiar un sistema, incluso democrático,  hace falta romper las leyes, puesto que todos los sistemas han promulgado leyes autoprotectoras en nombre de la ética, o, mucho más facilmente, el orden. Es curioso como multitud de leyes se redactan en nombre de la ley, para proteger, por ejemplo, la constitución.
También se ha perdido, desde hace ya mucho tiempo, el gusto por las humanidades. Ya nadie estudia humanidades y si lo hacen es para ser profesores de humanidades. Ahora el mercado necesita técnicos para poder seguir fabricando cosas que la gente compre. Y por eso algunos niñatos piensan que son más peligrosos quemando una sucursal bancaria que leyendo Memorias de Adriano. Y por eso nunca se darán cuenta del error. Cosa que al estado le interesa, y mucho. Porque un verdadero humanista piensa por si mismo, tras muchos años de rascar por debajo de la superficie de las cosas.
Por eso un humanista no confunde ley con respeto, ni reglas del juego con juego justo.
Imaginaros un Barça-Madrid. Pongamos que el pueblo es el Barça y el estado el Madrid. Pongamos que el árbitro son las leyes. Pongamos que el árbitro es del Madrid. Si si, puede ganar el Barça, pero está complicado.
Por otra parte creo que se ha cultivado  un egoismo material dócil y adormilado muy feo que hace que la gente quiera cosas, en vez de tiempo, por ejemplo. Otro ejemplo clarísimo de esto es el hecho de que haya muchas personas que no hacen nada, como manifestarse o votar, porque piensan que "por una persona más o menos, que más da". Esta frase, subproducto de un cómodo egoísmo, no hay por donde cogerla.  Es cientificamente  cuestionable y de un analfabetismo moral de la hostia. Porque hay gente que es buena, pero rematadamente tonta en cuanto a cierto tipo de cuestiones.  Y en esas estamos, copiando el américan way of life de tal modo, que dentro de nada tendremos una semana de vacaciones e iremos a comprar pan al centro comercial.
¿Que propongo? Propongo la estrategia Gremlin.
Propongo que la gente que piense que las cosas van mal pase de la queja de sobremesa a la acción. No se trata de manifestarse todos los días, ni de faltar al trabajo que la cosa está muy mal, no.
Se trata de que todos hagamos algo de vez en cuando. Todos los que pensamos que hay que cambiar las cosas. El arte, la cultura, está bien para empezar. Y no molestan a nadie excepto al poder y a los idiotas. ¿Cual ha sido la invasión americana más duradera, rentable y aceptada por todos? LA CULTURAL.  Pero tarda más en hacer efecto. Ahora, antes de que los mercados sólo sean sitios dónde la gente va de traje y corbata, deberíamos empezar por leer esto un rato. Tiene buena pinta. Voy a ello.

DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA: UN SISTEMA CONCEPTUAL DE DESOBEDIENCIA CIVIL

http://www.aeinstein.org/organizations/org/DelaDict.pdf

viernes, 10 de febrero de 2012

Invento nº1

Se me ha terminado la botella de butano de mi estufa de butano. Cómo jode. Y ya estaba debajo de una manta, así que no me sirve estar ahora debajo de una manta. Hace frío. No voy a ir a la gasolinera a las 2:22 de la mañana. No me apetece irme a la cama, debajo del nórdico. ¿Solución? Botella de dos litros de coca cola llena de agua caliente.

FUNCIONA EXACTAMENTE IGUAL QUE UNA BOLSA DE AGUA CALIENTE DE LAS DE ANTAÑO  FORRADAS CON TELAS DE CUADROS ROJAS O AZULES (sólo que no da tanto gustito).